La importancia de alimentar una buena salud

Por Ana Díez, médico de familia y experta en nutrición

 

Hace más de veinte siglos, Hipócrates estableció una relación entre la alimentación y la salud, pero no ha sido hasta recientemente cuando se ha empezado a estudiar en profundidad esta conexión. Actualmente, se sabe que la alimentación es esencial para nuestra salud y, en Tierra de Sabor, sabemos que no solo importa que nuestro paladar disfrute de lo mejor, también lo tiene que hacer todo nuestro cuerpo al ingerir alimentos que son beneficiosos para la salud.

 

Al hablar de alimentación, tenemos que tener en cuenta la composición de la dieta, tanto en cantidad como en calidad de los alimentos, así como la frecuencia de su consumo. Se podría decir que ningún alimento que se encuentre en buen estado, en principio, puede ser la causa única de una enfermedad. Por supuesto, exceptuando a los pacientes alérgicos y a los intolerantes. Del mismo modo, ningún alimento por sí mismo supone la cura de una enfermedad.

 

En la etiología (estudio sobre las causas de las cosas) de una enfermedad participan muchos factores. Uno de ellos es la alimentación. Un buen ejemplo está en las enfermedades cardiovasculares. En su aparición influyen cuestiones genéticas, la actividad física, el consumo de tabaco y alcohol y, por supuesto, la alimentación. Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales y más escasa en carnes y pescados ricos en grasas saturadas y alimentos procesados, previene o retrasa la aparición de estas patologías cardiovasculares.

 

Otro buen ejemplo es la diabetes tipo 2, en acelerado aumento en los últimos años y muy relacionada con la obesidad y la dieta. De hecho, un buen control de la dieta y el descenso del peso pueden prevenir la aparición de esta enfermedad metabólica que tan graves consecuencias tiene.

 

No olvidamos la obesidad, en la que influyen, principalmente, la alimentación y el ejercicio físico. La obesidad constituye en sí una grave enfermedad con importantes consecuencias.

 

Por último, también hay que destacar la relación entre la alimentación y la salud mental, como se ha concluido ampliamente en numerosos estudios que confirman la asociación entre los procesos inflamatorios crónicos y el desarrollo de depresión y otras enfermedades mentales graves. Por ese motivo, el descenso del consumo de carbohidratos simples como los azúcares refinados, las bebidas azucaradas y las carnes rojas pueden prevenir la aparición de estos procesos.

 

Por supuesto, estos hábitos alimentarios se adquieren en los primeros años de vida y favorecen el crecimiento y el correcto desarrollo físico e intelectual.  Es necesaria una adecuada educación nutricional dirigida a padres y a la población en general para que estos hábitos sean los más saludables.

 

Unos hábitos alimenticios que tienen la mejor respuesta en el Market Tierra de Sabor, donde estás en contacto directo con los productores y podrás disfrutar de su calidad en tu casa, sin gastos de envío. En Tierra de Sabor estamos a tu lado, porque sabemos que la salud se trabaja todos los días y que el primer paso se da en la dieta diaria.

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