¿Qué supone ser intolerante a la lactosa?

Leche, queso, yogures… Existen multitud de productos derivados de la leche que contienen lactosa. Esto hace que las personas intolerantes a la lactosa no puedan consumir este tipo de alimentos. ¿A qué se debe? ¿Cuáles son los síntomas? Ana Díez, nos saca de dudas. 

 

Por Ana Díez, médico de familia y experta en nutrición

 

La leche es el alimento imprescindible en los primeros meses de vida. Contiene las sustancias nutritivas que cubren todas nuestras necesidades en esta primera e importante etapa de nuestra existencia. Llega un momento en que necesitamos algo más y hay que ir incluyendo otros productos que nos aporten estos nuevos y necesarios nutrientes.

 

Para poder digerir adecuadamente la leche y sus derivados, es preciso que nuestro intestino segregue lactasa, la enzima que permite la digestión química de la lactosa. Algunos individuos dejan de consumir leche después de la lactancia, por lo que su intestino disminuye radicalmente la secreción de la lactasa. Sin embargo, la gran mayoría de la población continúa con la ingesta de leche y derivados durante toda la vida, y así su intestino mantiene la secreción de lactasa para poder digerirla.

 

No obstante, tras sufrir un proceso gastrointestinal, o tras la toma de gran cantidad de antibióticos, o sin una razón concreta, la mucosa intestinal puede dejar de formar la lactasa. A partir de ese momento, esta persona empieza a sufrir diversas manifestaciones tras la toma de leche y derivados, como vómitos, diarrea y otras molestias digestivas. Entonces, se dice que presenta una intolerancia a la lactosa. Esta intolerancia puede ser temporal o hacerse permanente. Si bien hay medicamentos que sustituyen a la lactasa no segregada, es aconsejable que el individuo preste especial atención a los alimentos que ingiere.

 

Otra situación similar en apariencia es la alergia a la leche y a sus proteínas. En este caso, es preciso asegurar el diagnóstico con las pruebas oportunas, pero el tratamiento pasa por evitar la leche y derivados así como todos aquellos productos en cuya elaboración están presentes las proteínas de la leche.

 

La leche está presente en muchos alimentos procesados, por lo que deberá aparecer en la etiqueta correspondiente. En los alimentos consumidos tal y como nos los presenta la naturaleza, únicamente habría que evitar la leche.

 

Aunque hay personas que están en contra de la ingesta de leche, son tales los beneficios que aporta en cualquier época de la vida, y está tan rica, que yo soy partidaria de incluirla como un alimento básico en la dieta de cualquier persona. Además, en Castilla y León producimos leche en cantidad y calidad, y no solo de vaca si no también de oveja y cabra.

 

Por mi parte, solo me queda animar a seguir consumiendo nuestra maravillosa leche, así como todos sus derivados, siempre que no haya contraindicación.

 

Un viaje sin gluten y sin lactosa por Castilla y León

 

La iniciativa Libre de Alérgenos, un viaje sin gluten y sin lactosa, es un recorrido audiovisual y gastronómico por Castilla y León de la mano de Mateo Sierra, chef que tras su paso por Master Chef y en su condición de celíaco, es una de las personalidades más reconocidas en el ámbito de las alergias e intolerancias alimentarias.

 

A través de una ruta por 11 restaurantes ubicados en todas y cada una de las nueve provincias de Castilla y León, así como la Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez, se presenta una selección de productos de Tierra de Sabor y se elabora una receta, totalmente original, sin lactosa y/o sin gluten.

 

Puedes seguir toda la actualidad de esta iniciativa en https://sinalergenos.es/ y a través de los perfiles oficiales de redes sociales de Tierra de Sabor: Facebook, Instagram, Twitter y Youtube. Además, puedes adquirir todos tus ingredientes sin lactosa y sin gluten en el Market de Tierra de Sabor, abierto 24 horas al día, para deleitarte con recetas tan apetitosas como las que te regalamos en #SinAlérgenosCyL.

 

 

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