SANDÍA, IMPRESCINDIBLE EN VERANO

 

Hace siglos, a la orilla del Nilo, empezó a cultivarse un fruto de cáscara dura y blando corazón, de oscura vestimenta y luminosa carne. La dulzura de su sabor y lo refrescante de su consumo popularizó rápidamente esta fruta y la sandía se convirtió en un elemento imprescindible cada verano.

 

A sus cualidades nutritivas se une su gran cantidad de agua, que la convierte en muy refrescante e ideal para aquellos que están a dieta ya que tiene muy pocas calorías. Además es muy recomendable por sus propiedades depurativas, su mejora de la presión arterial y el funcionamiento del sistema cardiovascular y por ser antioxidante.

 

La sandía ha ido subiendo en las preferencias de los consumidores y ha ido también ganando terreno en la cocina. De ser un simple postre ha pasado a ser parte de un plato tan tradicional como el gazpacho, ingrediente en muchas ensaladas o acompañante ideal en platos de carne y pescado.

 

En Castilla y León hay una empresa, Ecoeduco, que se dedica a su producción siguiendo las directrices de la agricultura ecológica y dándole un valor añadido, la educación de los niños desde la naturaleza. Porque cuando alguien se come un trozo de sandía disfruta más su sabor si sabe cómo y dónde se cultivan.

 

www.ecoeduco.es

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