Todo un clásico “de cuchara”, Garbanzos de Fuentesaúco

Que hoy comamos garbanzos en casa, se lo debemos a las grandes civilizaciones del Mediterráneo y Mesopotamia y en concreto en nuestra península  a la herencia gastronómica recibida de la cultura romana. Los romanos comían garbanzos tanto guisados como fritos, ésta última forma se conocía con el nombre de “quicos”, cuyo significado era “fuerza, alusión a su capacidad de dar energía. Otra anécdota curiosa se refiere al apodo de Marco Tulio Cicerón, relacionado con su pertenencia a la una familia productora de garbanzos. Sea como fuere, la costumbre de cultivar y comer garbanzos estuvo tan arraigada que pervivió con los visigodos y árabes. 

 

Las fuentes escritas citan a los Garbanzos de Fuentesaúco en unas ordenanzas municipales del siglo XVI, en relación a una medida proteccionista para no introducir en la zona otros garbanzos que no fueran originarios de la localidad. Fueron tan valorados como alimento entre las clases más elevadas, que en el propio Quevedo recibió como obsequio garbanzos de Fuentesaúco, a través del Conde de la Fuente de Saúco (nombrado así por Felipe II). Quevedo en una carta a Sancho Sandoval se refiere a ellos como: “…son mi mejor golosina…son cosa famosa en todo el mundo, por lo que crecen cocidos y su gran ternura y no cogerse de su condición en otra parte…”

Carlos III impulsó la difusión de los Garbanzos de Fuentesaúco, promoviendo la Feria de los Santos, en la que los agricultores acuden todos los martes con sus productos. Los garbanzos traspasaron nuestras fronteras hasta llegar a Venezuela, allí las fuentes nos dicen que en las tiendas se encontraban sacos identificados como: “Garbanzos de Fuentesaúco.”

 

Si hay algún atributo que destaque en los garbanzos son su finura y calidad, reconocidas desde el siglo XIX, al recibir en Madrid una medalla con motivo de la Exposición de Agricultura del año 1857 y el Diploma de Honor obtenido en la Exposición General que se celebró en Sevilla a principios del siglo XX.

 

En la actualidad la Indicación Geográfica Protegida Garbanzos de Fuentesaúco, cuenta con 22 términos municipales que producen garbanzos del sureste de la provincia zamorana, en concreto en la provincia de Guareña, cuyo centro es Fuentesaúco. El resultado son garbanzos que después de la cocción se mantienen íntegros, presentan un albumen mantecoso, la piel blanda y un sabor agradable. Si pruebas nuestros Garbanzos de Fuentesaúco, comprenderás porque se ha escrito este artículo y seguro, disfrutarás de su sabor inigualable.

 

 

Más información:

http://www.legumbresdecalidad.com/Garbanzo-de-Fuentesauco.php 

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