Aldeadávila de la Ribera, un paraíso sorprendente

Aldeadávila de la Ribera está situado en el entorno de Las Arribes del Duero. Este enorme cañón es una de las joyas que ofrece este municipio a los visitantes. De forma prolongada se desliza entre rocosas paredes verticales que, en determinados parajes, superan los 400 metros de altura.

 

Además de las postales naturales que son los espacios que rodean Aldeadávila, en esta localidad se puede disfrutar de cruceros fluviales por el Duero, sus miradores espectaculares (como son el Picón de Felipe y el Mirador del Fraile). Visitar monumentos como el convento de Santa Marina, el Palacio de D. Jerónimo Manuel Caballero, las iglesias, los chozos, las ermitas y la presa de Aldeadávila. Ésta es la obra de ingeniería hidroeléctrica más importante a nivel nacional en base a su potencia instalada y producción de electricidad que con 139,5 metros de altura y forma de herradura, forma parte del sistema hidroeléctrico ‘Saltos del Duero’.

 

La gastronomía es otro de los puntos fuertes de Aldeadávila. Sus excelentes materias primas, un adecuado clima y unas sabias manos elaboran productos que, en el caso del vino y el queso, han logrado una figura de calidad. La denominación de origen Arribes distingue aquellos caldos elaborados con las uvas de la zona y que destacan por su calidad. Con las Arribes también como referente se garantiza la calidad de los quesos elaborados con la leche de las ovejas que pastan en esta comarca, cuyos parajes y microclima les confieren características especiales.

 

Más información y fotos: www.aldeadavila.es

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