CANAL DE CASTILLA, UN LUGAR PARA PERDERSE ESTE OTOÑO.

El Canal de Castilla, no es sólo una obra maestra de ingeniería hidráulica de los siglos XVIII Y XIX. Es un lugar para perderse y relajarse este otoño. Allí percibirás la calma de sus aguas serenas, cuyo reflejo del paisaje formado por árboles de hojas multicolores (ocres, marrones, verdes y amarillos). Nos transmite la sensación de que el tiempo se para, como si de un cuadro se tratara. La quietud contrasta con la fuerza de sus aguas al discurrir por sus 49 esclusas, que salvan los desniveles del terreno. El cuadro entonces cobra vida, movimiento, sonido y comienza el espectáculo.

 

El Canal fue diseñado como un ágil medio de comunicación, navegable, en el que se calcula que alrededor de 350 barcos surcaron sus aguas. El recorrido nace en Alar del Rey,  recorre Palencia (la tierra mayoritaria en su trayectoria), toca algunas comarcas de Burgos, para terminar en sus dos ramales: Valladolid y Medina de Rioseco.

 

Hoy te invitamos a que lo recorras, disfrutes de sus contrastes y practiques deportes como el piragüismo y ciclismo. Un tranquilo paseo en barca o a pie por sus caminos unidos por puentes de piedra. Para terminar saboreando los manjares de las tierras de sabor que atraviesan sus aguas: Carne de Cervera y de la Montaña Palentina, Pan de Valladolid, Lenteja pardina de Tierra de Campos y por qué no llevarte a casa un riquísimo Lechazo

 

Actualmente el turismo y el ocio son la principal dedicación del cauce, que se hace compatible con el riego de cultivos (regadío). Y sin duda, es un lugar que merece una visita que os dejará buenos recuerdos y sensaciones.

 

 

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