Vinos blancos, Denominación de Origen "Rueda".

El factor varietal es uno de los que más ha marcado la diferenciación de los vinos elaborados en la D.O. Rueda, por su versatilidad y por poder plantear coupages donde se exprese de manera intensa todo lo que puede aportar las diferentes variedades.

 

VERDEJO: Variedad principal, implantada en la zona por los mozárabes que partieron de tierras africanas y trashumaron por Al Andalus hasta llegar a Castilla donde se hicieron sedentarias. En sus equipajes portan el Verdejo blanco, palo de vinífera traído desde la lejana Algaida, comarca de vides espontáneas situada en tierras mediterráneas, al sur de la península. Esta cepa hoy se considera autóctona ya que su adaptación a la zona ha sido tal que cuando sale de ella pierde todas sus características peculiares; aquí ha conseguido resistir al frío y a la sequía a la vez, a limitar la evaporación con un tipo de vegetación, desarrollo y poda adecuada llamada en rastra y el debido espaciamiento entre cepas. Se caracteriza por su hoja pequeña-media pentagonal y un racimo mediano, pedúnculo corto, de bayas medianas, esféricas o elípticas cortas, con pepitas grandes.

 

 

VIURA: Con su reputación riojana, comenzó a cultivarse en la década de los 50, época donde el modelo clásico del blanco pasaba por la barrica de madera. Esta variedad ponía el toque aristocrático de vino de mesa castellano, ya que eran tiempos en los que las virtudes de la Verdejo estaban aún por descubrir y se cultivaba a la vez, en los extremos de generoso y popular. Esta cepa llamada Macabeo en Cataluña, posee hoja media -grande pentagonal, de envés arañoso y velludo. Racimos de medios a grandes y bayas muy esféricas de zumo agridulce y que maduran más lentamente. Se utiliza en los vinos del Tipo “Rueda”, junto con la variedad Verdejo, a los que aporta mayor ligereza y un punto de acidez.

 

 

Jose Antonio Fernández Escudero. Responsable Estación Enológica de Castilla y León.

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