23 de abril: una escapada ‘castellana y leonesa’ con sabor
Castilla y León es extensa, diversa y sorprendente.

El 23 de abril es una fecha marcada en el calendario de Castilla y León. Ese día se celebra la festividad de la comunidad, una jornada que recuerda la historia compartida de este territorio y que se vive con orgullo en plazas, pueblos y ciudades. Es también un momento perfecto para mirar alrededor y redescubrir lo que hace única a esta tierra: su patrimonio, sus paisajes y, por supuesto, su gastronomía.
Castilla y León es extensa, diversa y sorprendente. Desde montañas a llanuras, desde viñedos a dehesas, cada provincia tiene algo especial que ofrecer. Si buscas una forma distinta de celebrar el Día de Castilla y León, aquí tienes nueve planes —uno por provincia— para disfrutar de una escapada con sabor.
Ávila: murallas, sierra y carne de vacuno
Pocas ciudades transmiten tanta historia como Ávila. Pasear junto a su muralla medieval, recorrer su casco histórico o contemplar la ciudad desde el mirador de Los Cuatro Postes son planes imprescindibles.
Después del paseo, la parada gastronómica es obligatoria: el chuletón de Carne de Ávila IGP es uno de los grandes emblemas de la cocina castellana, acompañado muchas veces por patatas revolconas o judías de El Barco de Ávila IGP tradicionales.

Burgos: catedral, casco histórico y morcilla
La Catedral de Burgos, Patrimonio de la Humanidad, es uno de los grandes tesoros arquitectónicos de España. Su casco histórico, lleno de plazas y soportales, invita a recorrerlo sin prisa.
En la mesa, el producto estrella es la morcilla de Burgos IGP, protagonista de tapas, guisos y platos tradicionales.

León: barrio húmedo, catedral y cecina
León combina patrimonio monumental y ambiente gastronómico. Su catedral gótica, famosa por sus vidrieras, es una de las visitas imprescindibles.
Después, el Barrio Húmedo invita a disfrutar del tapeo leonés. Allí es fácil encontrar uno de los productos más reconocidos de la provincia: la cecina de León IGP, curada lentamente y llena de sabor.
Palencia: naturaleza y platos de cuchara
Para quienes buscan naturaleza, la Montaña Palentina ofrece paisajes espectaculares, rutas tranquilas y pueblos con encanto.
Tras la excursión, nada mejor que un plato de cuchara. Las legumbres y guisos tradicionales forman parte de la identidad gastronómica de la provincia, perfectos para recuperar fuerzas.

Salamanca: piedra dorada y hornazo
Salamanca es una de las ciudades más bellas de España. Su Plaza Mayor, sus edificios de piedra dorada y su ambiente universitario la convierten en una escapada ideal.
Entre sus platos más tradicionales destaca el hornazo de Salamanca MG o sus embutidos ibéricos, con el Jamón de Guijuelo DOP como bandera.

Segovia: acueducto y cochinillo asado
El Acueducto de Segovia es uno de los monumentos romanos más impresionantes de Europa. Pasear por su casco histórico o acercarse al Alcázar es un plan perfecto para cualquier visita.
Pero Segovia también es sinónimo de mesa. El cochinillo de Segovia IGP, cocinado lentamente en horno de leña, es uno de los platos más emblemáticos de la cocina castellana.

Soria: paisajes tranquilos y cocina de temporada
Soria es una provincia donde el tiempo parece detenerse. Lugares como la Laguna Negra o los paisajes del río Duero invitan a disfrutar de la naturaleza con calma.
En la gastronomía soriana destacan productos de temporada como setas y trufas, además de platos tradicionales de carne y guisos contundentes.

Valladolid: vino, historia y lechazo
Valladolid es capital de historia y cultura, con un casco histórico lleno de plazas, iglesias y museos.
Además, es uno de los grandes territorios del vino en España. A pocos kilómetros se encuentran algunas de las denominaciones de origen más conocidas: DO Rueda, DO Ribera del Duero, DO Cigales… Y en la mesa, el plato estrella es el lechazo de Castilla y León IGP, una de las grandes joyas de la gastronomía castellana.

Zamora: patrimonio románico y arroz a la zamorana
Zamora sorprende por su impresionante conjunto de iglesias románicas y por su casco histórico, tranquilo y monumental.
Entre sus platos más tradicionales destaca el arroz a la zamorana, un plato contundente elaborado con arroz, carne y embutidos, perfecto para disfrutar sin prisas o el maravilloso Queso Zamorano DOP.

Una comunidad que se descubre viajando… y comiendo
Celebrar el 23 de abril es también una oportunidad para redescubrir Castilla y León a través de sus paisajes y su gastronomía. Cada provincia guarda un rincón que visitar y un plato que probar, una historia que contar y un producto que representa su identidad.
Porque en Castilla y León, viajar siempre tiene algo en común: el sabor de una tierra que se vive, se comparte… y se disfruta alrededor de la mesa.









