
Contacto
Consejo Regulador de DO arribes
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687 846 655
Plaza Mayor, 1. 49230 – Cibanal (Zamora)
La Denominación de Origen Arribes protege vinos nacidos en un entorno único: una estrecha franja entre el noroeste de Salamanca y el suroeste de Zamora, en la margen izquierda del río Duero. En esta zona, las cepas crecen sobre laderas escarpadas, en bancales tallados en la roca. El cultivo se adapta al terreno difícil, y de ahí surge buena parte de su singularidad.

Zona de producción
La DO Arribes se enclava en la comarca natural de Los Arribes del Duero, justo en la frontera con Portugal. El viñedo se extiende por la margen izquierda del Duero y comparte espacio con el Parque Natural Arribes del Duero. El resultado: un paisaje de cortados graníticos, suelos de pizarra y un microclima templado que protege y favorece la maduración lenta de la uva.
Lo que la hace única
La uva Juan García es el alma de estos vinos. Autóctona y bien adaptada al terreno, aporta frescura, intensidad aromática y una elegancia reconocible en cada botella.
La DO Arribes ampara blancos, rosados y tintos, cada uno con una identidad propia:
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Los blancos se elaboran con variedades como Malvasía Castellana, Puesta en Cruz, Verdejo, Albillo Mayor y Albillo Real. La Malvasía predomina, aportando estructura y aromas florales.
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Los rosados combinan uvas tintas y blancas. Destacan Juan García, Rufete y Tempranillo, que marcan el perfil fresco y afrutado.
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En los tintos, Juan García, Rufete y Tempranillo vuelven a ser protagonistas, junto a Mencía, Garnacha Tinta, Bruñal, Syrah, Gajo Arroba, Bastardillo Chico, Tinta Jeromo y Mandón. El resultado son vinos complejos, concentrados y con una expresión frutal muy marcada.
Las cepas, adaptadas a las grietas de la pizarra durante generaciones, y el microclima protegido del parque natural, dan como resultado vinos con buena acidez, alta concentración de polifenoles y aromas intensos a fruta madura y compotada.


¿Sabías que…?
La variedad Juan García es prácticamente exclusiva de esta zona. Se ha mantenido viva gracias al aislamiento natural de muchos de sus viñedos, encajados entre laderas y bancales de piedra. Su cultivo se ha transmitido generación tras generación. El origen del nombre es un misterio: unos lo atribuyen a un monje del siglo XVIII como el primero en vinificarla en el norte de los Arribes; otros lo relacionan con el rey Juan II de Portugal y una variedad lusa llamada Joan Garçia.

