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Consejo Regulador de DO Toro
La DO Toro cuenta con una gran tradición, cuyos orígenes se remontan a los romanos. Situada al sureste de la provincia de Zamora, hoy sus vinos son característicos por usar la uva Tinta de Toro, autóctona de la región, y por una tradición vitivinícola que incluso cruzó el océano junto a Cristóbal Colón.

Zona de producción
La DO Toro se extiende entre las provincias de Zamora y Valladolid. Abarca 15 municipios: 12 en Zamora y 3 en Valladolid, entre ellos San Román de Hornija, Villafranca de Duero y los pagos de Pedrosa del Rey.
El viñedo se asienta sobre tres comarcas naturales: Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro, zonas con larga tradición vitícola y fuerte identidad local. El paisaje está vertebrado por el río Duero, que cruza la región de este a oeste, acompañado por otros cauces como el Bajoz, la Guareña, el Talanda o el Hornija.
Lo que la hace única
La Tinta de Toro es el alma de esta denominación. Esta variedad autóctona ha sabido adaptarse al entorno durante siglos, define el carácter robusto y singular de los vinos de la región. Cuentan con un perfil sensorial dominado por la fruta madura, gran estructura y una carga destacada de taninos y polifenoles.
La DO Toro abarca un total de 60.000 hectáreas, con casi 5.500 reconocidas dentro de la Denominación de Origen. Los suelos, de origen terciario, son mayoritariamente arenosos y pedregosos, con arcilla en profundidad y baja fertilidad, y con cantos rodados en superficie. Tienen un contenido elevado en hierro y escasa materia orgánica, lo que favorece rendimientos moderados y uvas de gran concentración. El clima es cálido y seco, con maduraciones completas y menos acidez que en otras zonas del Duero. Todo esto contribuye al perfil intenso, redondo y longevo de sus vinos.
Además de la Tinta de Toro, la DO permite otras variedades como Garnacha Tinta, Malvasía, Albillo, Moscatel de grano menudo y Verdejo. Con ellas se elaboran tintos jóvenes, robles, crianzas, reservas y grandes reservas, además de rosados, blancos semidulces, dulces y espumosos.
Toro es una tierra de vinos con carácter, en los que se percibe el vínculo íntimo entre la cepa y el suelo, entre el clima y la mano del viticultor. Sus vinos, reconocidos por su fuerza, autenticidad y longevidad, capturan la esencia de una región históricamente ligada a la vid y al Duero.


¿Sabías que…?
Cuenta la historia que el vino de la DO Toro viajó a bordo de las carabelas de Cristóbal Colón rumbo al Nuevo Mundo. Fue posible gracias a Fray Diego de Deza, natural de Toro, arzobispo y confesor de la reina Isabel. Su intervención ayudó a que el viaje de Colón se hiciera realidad… y a que las bodegas de la Niña, la Pinta y la Santa María se llenaran con vino de esta tierra.

