
Contacto
ASOCIACIÓN PARA LA PROMOCIÓN DEL COCHINILLO DE SEGOVIA (PROCOSE)
cochinillodesegovia@cochinillodesegovia.es
921 43 18 61
C/ Los coches, 1, 40001 Segovia
El Cochinillo de Segovia es uno de los emblemas gastronómicos más reconocidos de Castilla y León. Su prestigio se fundamenta en siglos de tradición culinaria y en un modelo de producción que asegura una carne excepcionalmente tierna, jugosa y de sabor suave. En este marco de excelencia, el Cochinillo de Segovia amparado por la IGP se convierte en la base del célebre Cochinillo de Segovia Asado, una creación reconocida por su piel crujiente y su delicadeza al paladar, verdadero símbolo de identidad y expresión máxima del arte del asado castellano.

Zona de producción
La producción se localiza en la provincia de Segovia y 72 municipios de la provincia de Ávila que corresponden a la conocida comarca de La Moraña.
Lo que la hace única
El Cochinillo de Segovia IGP procede de animales con una edad máxima de 35 días, alimentados solo con leche materna, lo que asegura una carne muy tierna.
Su canal debe pesar entre 4,0 y 5,8 kg (sin asadura), presentar carne rosada a blanca nacarada y una piel cérea, limpia y homogénea, sin defectos. Presentará unas buenas hechuras (ni flacos ni alargados) y una textura firme, garantizando un producto de alta calidad y gran valor gastronómico.
Cada pieza cuenta con trazabilidad completa, desde la identificación del animal hasta el sacrificio y certificación final. Este sistema asegura el origen, la autenticidad y el cumplimiento estricto de los requisitos de la IGP.


¿Sabías que…?
El cochinillo es protagonista de la gastronomía segoviana desde hace siglos. Crónicas del Siglo de Oro ya mencionan los banquetes en los que este asado ocupaba un lugar de honor, y viajeros europeos del XVIII escribieron sobre la fama que tenía en las posadas segovianas.
Beneficios que suman
Además de una carne tierna y fácil de digerir, el Cochinillo de Segovia IGP ofrece un perfil nutricional muy completo:
Proteínas de alta calidad, esenciales para el mantenimiento muscular.
Bajo contenido graso, con más ácidos grasos insaturados en proporción relativa.
Vitaminas del grupo B, clave para el metabolismo energético.
Minerales como hierro, fósforo y zinc, necesarios para funciones vitales.

