
Contacto
Federación Castellano Leonesa de Industrias Lácteas
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691 641 896
C/ María de Molina 22, 2º izq. 47001 Valladolid
Desde 2020, la Indicación Geográfica Protegida Queso Castellano certifica la calidad de quesos elaborados exclusivamente con leche de oveja, cruda o pasteurizada, procedente de animales alimentados y criados en Castilla y León. Un queso graso o extra-graso con aroma, textura y sabor que evolucionan con la maduración y lo hacen inconfundible.

Zona de producción
El Queso Castellano IGP se produce en la totalidad de los municipios de Castilla y León.
Lo que la hace única
El Queso Castellano IGP se elabora con leche de oveja cruda o pasteurizada, y adquiere su personalidad gracias a la flora autóctona de los pastos de Castilla y León, que aporta aromas característicos a través de la alimentación del ganado.
La maduración mínima es de 30 días para quesos de hasta 1,5 kg y de 60 días para formatos mayores. Su textura, aroma y color evolucionan con el tiempo, mostrando notas de mantequilla, caramelo y frutas, junto a un toque ligeramente picante.
Se presenta en forma cilíndrica, con un peso máximo de 3,8 kg y puede encontrarse entero, en porciones, loncheado o rallado, adaptándose a todos los gustos y usos en cocina.


¿Sabías que…?
En la Edad Media, los pastores castellanos, expertos en localizar los mejores pastos, recorrían las dehesas siguiendo rutas de trashumancia. El queso formaba parte del sustento diario, especialmente en el Camino de Santiago, donde fue muy valorado por los peregrinos. De ahí surge el popular refrán: “Con pan, queso y vino se hace el camino.”
Beneficios que suman
El Queso Castellano IGP no solo es sabroso, también es nutritivo:
Aporta proteínas de alta calidad, esenciales para músculos y tejidos.
Rico en calcio, fundamental para huesos y dientes.
Contiene vitaminas A y D, así como fósforo y zinc, necesarios para funciones inmunológicas, metabólicas y regenerativas.
Incluye grasas saludables.

